lunes, 23 de septiembre de 2013




  “SER ESPIRITUAL NO ES HABLAR DE DIOS, ES MOSTRAR TU DIVINIDAD EN LO QUE REALIZAS”

EL  SUPERMERCADO  ESPIRITUAL
Es una tentación andar de sitio en sitio, de escuela en escuela, de grupo en grupo, buscando experiencias fuertes y sin establecer un compromiso de auto investigación y práctica profunda en una disciplina concreta.

USARLO COMO HOBBY: Un entretenimiento placentero o intelectual, con escasa implicación personal. Como decía la antropóloga y maestra zen Joan Halifax, "hay aficiones peores" (y sabía bien lo que decía, ella que trabajaba en las cárceles). Pero si te lo tomas como un entretenimiento, (para darte importancia, para creerte especial) sin consciencia, compromiso, honestidad, ni profundidad) no es fácil que se dé la transformación personal profunda.

AUTODECEPCIÓN: Leemos libros y escuchamos a supuestos maestros que nos transmiten conceptos como el desapego, la compasión, la humildad, el no juzgar, el trabajo interno etc.). Por un momento nos engañamos pensando que hemos alcanzado una comprensión de esas cosas, pero más adelante observamos en nuestra experiencia que no, que no está integrado, que cuesta. Puede que te desmotives por un momento, pero tienes que aprender a aceptarlo (aceptarte) y seguir avanzando.

LA ADICCIÓN A LAS EXPERIENCIAS MÍSTICAS: Durante la meditación puedes llegar a experimentar estados alterados de conciencia de gran gozo, intensidad y felicidad profunda. No te obsesiones con volver a alcanzar esos estados porque es impredecible. Ábrete a ellos pero no los persigas demasiado porque podría ser causa de decepción y desmotivación -especialmente porque cuanto más los persigues más te rehúyen.

LA INFLACIÓN DEL EGO: Incluso puede parecerte que has alcanzado la realización (comprensión profunda) del sentido de la vida y cosas así. Puede que hasta te creas que has alcanzado la iluminación o el despertar. No te entusiasmes demasiado y sigue practicando. Lo que importa es como aplicas todo eso a tu vida cotidiana y a tus relaciones con las demás personas.

ABANDONAR TUS RESPONSABILIDADES: A veces, ciertas experiencias místicas o "realizaciones" (como la experiencia de la vacuidad o que la realidad no existe tal como interpretas) pueden conducirte a observar el mundo de una manera "pasota", como si no fuera contigo, como si tú ya estuvieras más allá, y abandonar tus responsabilidades. Te equivocas, eso no te acerca más al camino espiritual sino que te aleja de él.

A MODO DE CONCLUSIÓN

PRACTICAR LA SABIDURÍA EN LOS CONFLICTOS COTIDIANOS MUCHAS VECES ES MÁS DIFÍCIL QUE RETIRARSE A UNA CUEVA A MEDITAR, FUERA DEL MUNDANAL RUIDO.

La psicología analítica denomina a este fenómeno “la inflación del ego desbordado por la aportación de contenidos del inconsciente colectivo.

El yo al contemplar tanto poder, se hincha, crece y se atribuye como propios todos los éxito de su alrededor. Es la embriaguez de las diferentes formas de poder. Podemos ir de grupo en grupo, sin encontrar nunca la comunidad que responda plenamente a nuestras expectativas… ya que nos creemos dueño de la verdad y nos vemos como llamados para reformar, etc. etc.

El peligro es quedarnos solos sin haber llegado a ningún sitio, porque no encajamos en ninguna parte, así caemos en la frustración y muchos vencidos por el desaliento y sin fuerzas abandonan el camino. Mientras tanto la verdadera espiritualidad, nos espera en nuestro grupo, en nuestra familia en nuestra vida diaria, que realmente es donde hay que ejercerla.


LA VERDADERA ESPIRITUALIDAD ES UN PROCESO UNICO, INDIVIDUAL, DE CONSCIENCIA, ELEVACION VIBRATORIA, RIQUEZA INTERIOR, FORTALEZA, INTELIGENCIA, DISCERNIMIENTO, MUCHO AMOR Y ENTREGA, SIN EXPECTATIVAS.

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